Home arrow Revista Nº 14 arrow La "Resurrección" del Cristo desde el mundo Etérico
 
 
CIENCIA ESPIRITUAL Imprimir E-mail
La "Resurrección" del Cristo desde el mundo Etérico
Por Pedro Quiñones Vesperinas   
 

ImageDe una forma comparable a como, en la ocasión precedente, Cristo resucitó de su muerte física, estableciendo los fundamentos de lo que habría ser en el futuro el más elevado de los componentes estructurales del ser humano: el Hombre Espíritu, y salió así armado al encuentro de los Arcontes del Destino (Asuras), para liberar al género humano de su férrea opresión, de una manera correspondiente, en la actualidad, el Cristo resucita de su "Muerte" en el nivel Etérico de la realidad, para volver a enfrentarse una vez más con los enemigos sempiternos de la humanidad.

En la investigación Oculta, uno de los elementos guías de mayor utilidad es la Ley  de Analogías: los hechos que conservan una correlación entre sí, porque implican una manifestación de un ser espiritual o de una fuerza o ley determinadas en un plano, siempre se manifiestan de forma semejante, pero no igual, es decir; análoga, en el plano siguiente.

Esto nos posibilita el comprender el motivo por el cual, en la presente oportunidad, existen una serie de aspectos de esta actual "Resurrección" Etérica del Cristo, que se corresponden con los que hemos analizado de su anterior o cuarto sacrificio. De estos aspectos, destacaremos dos fundamentalmente:  

El primero de ellos es : La reducción del nivel de Entropía. A nadie se le oculta hoy día que la Entropía (el desorden, el Caos) se extiende de forma vertiginosa en nuestro entorno, en todo lo que se refiere a aspectos de la estructura psicológica y moral; en una  proporción  paralela  a  la   que   las  autoridades  gubernamentales   pretenden establecer controles rígidos y omniabarcantes que imposibiliten ninguna clase de autonomía por parte  de ningún ciudadano  aislado.  Esta última estrategia,  que habitualmente los autores Antroposóficos califican, inmediata y automáticamente, de Ahrimánica, de hecho es de inequívoca naturaleza Asúrica.

Esta equivocación consiste en suponer que Ahrimán quiere convertir a los hombres en máquinas, cuando la realidad es la contraria, desearía convertir a las máquinas en  seres vivos, y, en cierto sentido, ya ha hecho algunos logros en esa línea. Me refiero a su ámbito y su dimensión, ya que sus manifestaciones en nuestro mundo físico, hasta el momento han sido sumamente rudimentarias, aunque eso cambiará cuando los Gobiernos del mundo consideren llegado el momento de levantar el confuso  secreto en torno al tema OVNI y "Extraterrestres", del que hablamos con cierto detalle "en uno de los últimos epígrafes de este trabajo. Ahrimán, como explicaba Steiner, anhela formar su propia raza de seres y su propia "creación", en su "Octava Esfera",  que   es   subterránea   si  la  consideramos   desde   nuestras   coordenadas   físicas tridimensionales, pero que se halla en un "espacio ilimitado e indefinible", de acuerdo con  las  percepciones  de  quienes  la visitan  por  medio   de   su   cuerpo  etérico, provisionalmente separado del físico, ya sean "contactados" de los OVNIs, o Iniciados Castanedistas.    

El caos moral, como decíamos, es patente en la actualidad, para cualquiera que  conserve  unas  dosis  mínimas  de  sensibilidad  y  razón.   Esa  entropía  o   fuerza disgregadora, es uno de los aspectos más patentes de la "Tercera Fuerza" o energía Asúrica, a la que también aludimos en otra parte de este ensayo, y que fuera anunciada por Steiner como una de las más terribles fuerzas destructivas de nuestro cosmos.

Etica e impulso crístico

ImageAunque nuestra cultura materialista e intelectualista nos ha acostumbrado a pensar en que la Ética o Moral es un concepto abstracto, la realidad es absolutamente diferente. La Etica es una de las condiciones básicas de nuestro universo, aunque todavía no se manifiesta de forma perfecta: ha llegado a un determinado grado de expresión, en el que se halla momentáneamente estabilizada, que es el nivel que se alcanzó en el Período Lunar. A partir de ese momento, se inicia el Período Terrestre (después de la correspondiente Noche Cósmica o Pralaya menor). Únicamente cuando la humanidad se haya realizado como nueva Décima Jerarquía de Seres de Amor y Compasión, la Ética llegará a una expresión superior o plena, si podemos expresarlo de tal forma. Provisionalmente podríamos definirla como la expansión operativa y funcionante de la Sensibilidad Plena del Cristo (cualidad de la que tratamos en otro epígrafe), en la manifestación de Su Creación. Para que todo el mundo pueda entenderlo fácilmente, lo expondré de otra forma: en ese momento el Cosmos, nuestro Cosmos, nuestro Sistema Solar, se convertirá en un ser vivo, consciente de cada una de sus partículas y de cada una de sus conciencias y entidades. Nada será ajeno a nada, y todo será interdependiente entre sí. Lo que a algo o a alguien afecte, afectará al conjunto, de forma inmediata.

Ahora ya podemos comprender que la Ética, así contemplada, es un estado del ser, y no ninguna especulación filosófica o religiosa. Es una energía, la Energía Luz/Amor del Cristo vibrante en todo lo existente. Para lo que ahora nos ocupa, nos interesa saber que la Ética procede del Mundo Espiritual Devachánico, y que se expresa cualitativamente en el cuerpo astral, y energéticamente en el cuerpo etérico.

Aunque en el mundo material, que es Maya, muchas veces parezca lo contrario, un hombre únicamente puede ser verdaderamente sano si es ético. Esto es fácil de comprender. Si la ética fuese, como pretenden convencernos, el resultado de un acuerdo social, probablemente eso tendría que ver muy poco con la salud, incluso muchas veces estaría contrapuesta. Pero la realidad es otra, la verdadera Etica es la correspondencia de las intenciones del individuo con el delineamiento del cosmos. Es importante tomar nota de que uso el término 'intención'. Sobre este extremo existen muchas concepciones equívocas y erróneas, como ese dicho popular que afirma que "el infierno está empedrado de buenas intenciones". Los dichos populares no suelen equivocarse, y este no es la excepción, el problema radica en la acepción del término. A lo que refiere esta expresión tradicional es que la persona que actúa de forma inadecuada, muchas veces pretende justificarse aseverando que su 'intención' era buena. La intención no puede ser nunca posterior al acto, como resulta evidente. La intención es exactamente lo que el individuo pretende cuando emprende una acción. Y es el único elemento sobre el que la persona tiene control, y, por tanto, el único del que se le puede responsabilizar. Otra forma de utilizar como un subterfugio el tema de la motivación, es aquella en la que se entiende como algo utópico, que sería muy positivo de poner en práctica, pero para lo cual nunca se dispone de tiempo ni energías. Motivaciones de tal índole, es claro que no sirven para nada, y esta es otra de las acepciones según la cual suele interpretarse el mencionado proverbio.

ImageCuando uno concibe una finalidad que entiende como buena, lo razonable es ponerla en práctica en algún momento, cuando se dispongan de los elementos para juzgar que puede llevarse a cabo de manera correcta. Absolutamente ningún ser humano ni siquiera los Iniciados de alto nivel - como, por ejemplo, nuestro Maestro Rudolf Steiner - tienen un control tal sobre sus actos como para poder asegurar que van a conseguir hacer lo que se proponen y, lo que es aún más difícil, que los resultados dimanantes de su actos serán siempre los deseados, y positivos para toda la humanidad. Todo ello es simplemente imposible e implanteable, y es lamentable que la gente no comprenda algo tan evidente; pero es esencial que lo comprendamos los que pretendemos adentrarnos en el camino del autocultivo anímico-espiritual.

Nuestro transcurrir vivencial se halla en manos del Karma, que, como ya hemos visto, implica el tejido del Cristo en Su Espíritu de Vida. Son nuestras intenciones las que modulan la calidad energética de nuestro cuerpo etéríco, que, posteriormente a nuestra desencarnación, en el Mundo Devachánico, se transforman en cualidades y predisposiciones para la próxima encarnación. Es de esta forma, discriminando y seleccionando nuestras actitudes, aquello que escogemos "acariciar" en nuestro interior anímico, como nos forjamos y modelamos anímica y energéticamente, como sentamos las bases de lo que serán nuestros cuerpos en la encarnación posterior.

Es en este ámbito en el que las Entidades Opositoras introducen sus energías post­materiales, que perjudican e interfieren nuestro correcto desarrollo, si no sabemos administrarlas de forma correcta. Esta cuestión ya la hemos abordado en otros trabajos previos: las actitudes y posicionamientos anímicos estratégicos para tratar con las energías de las Entidades Retardatarias (Lucifer y Ahrimán) y las Opositoras (Asura )1 . En el caso de Lucifer y Ahrimán, la cuestión radica en saber administrar sus energías respectivas, de tal forma que nunca exista un exceso de ninguna; cuando eso vaya a suceder, es preciso contrapesarla con la otra. En el caso de los Asuras, el único procedimiento es compensar su efecto con las energías del Cristo de forma directa; re-crear lo que ellos han destruido.

La ética en las entidades adversas

ImageAquí es necesario hacer una salvedad, porque este aspecto se halla muy mal comprendido en Antroposofia. Las energías y las cualidades de Lucifer y Ahrimán, por raro que pueda parecer, no son anti-éticas. De hecho son éticas, pero de una ética específica que no se corresponde con lo que el Cosmos vive y necesita en el presente, y, por supuesto, tampoco la humanidad.

Lucifer es un ser de una moralidad tan estricta como no podemos ni siquiera concebir. De una rigurosidad absoluta. Pero su ética es la que antes hemos descrito como perteneciente al anterior Período de Manifestación de nuestro Esquema Evolutivo, el Período Lunar. Él desearía mantener las condiciones que entonces se hallaban vigentes, porque son las que se adecúan a sus predisposiciones y capacidades. Si eso fuese así, podría continuar evolucionando de forma autónoma. Sin embargo, en las condiciones presentes, únicamente puede hacerlo 'parasitando' al ser humano. También es cierto que El se ha colocado en tal situación para posibilitar nuestro desarrollo y la acción del Cristo, como hemos analizado en el epígrafe concerniente a su posición frente a la individualidad humana. Haciéndolo así, perjudicaba su propio desarrollo y se supeditaba a la eventual culminación humana para poder progresar Él a su vez, por lo que se le debe mucho; de hecho, todo el desarrollo espiritual de la humanidad se construyó a base de sus energías y de su influencia, como se atestigua en los textos de Steiner que reprodujimos en tal apartado.

Por su parte, Ahrimán pretendería ser el avanzado de la ética de un futuro todavía no alcanzado, y, por consiguiente, únicamente consigue expresar algo que, en nuestro Periodo de la Tierra, se manifiesta como prematuro y desequilibrado.

Los Asuras son la anti-ética, lo cual constituye un problema absolutamente distinto. En cualquier momento de la evolución, Ellos luchan para evitarla y aniquilarla, con todas sus fuerzas.

Es en este contexto que se hace patente la Presencia del Cristo Etérico resucitado, abriendo ámbitos de Ética Luminosa y Vitalizante, que son lo opuesto a la Entropía Asúrica. Esos ámbitos únicamente pueden surgir irradiantes del chakra cardíaco de los discípulos e Iniciados Cristianos, y eso es algo importante de concienciar, aunque no debe entenderse que tales personas hayan de haber sido bautizadas en la Iglesia Católica, ni nada que se le parezca. Se trata simplemente de una disposición anímica interna de involucración con todos los seres humanos y con todo cuanto vive, en definitiva, de todo cuanto existe y se desarrolla orgánicamente, incluyendo la aparente materia inanimada y los seres elementales e incorpóreos.

Esa Presencia Crística es perceptible, ya, para quien alcanza la adecuada sensibilización de su alma, y se irá haciendo crecientemente perceptible en el futuro.

Resurgimiento del Arquetipo Crístico

ImageEl segundo aspecto de correspondencia antes aludido es la liberación de las almas aprisionadas en el Hades. Las almas actuales, aprisionadas en un velo de materialismo e ignorancia que les impide percibir el mundo suprasensible. En este sentido, cada vez son más las almas que, en un entorno aparentemente agnóstico, o pertenecientes a cualquier confesión religiosa o ideológica, están descubriendo al Cristo a través de su prójimo humano; o, de forma más indirecta, interesándose sincera y vitalmente por el rescate de los reinos de los naturaleza de su aprisionamiento en las intrigas de nuestra Tecnología Asúrica y Fenicia. Cada uno de ellos, si su involucración es sincera y honesta, harán su propio camino anímico de la mano del Cristo interno.

Como una manifestación física, que se puede detectar ahora mismo en nuestra cultura, surge con creciente fuerza, incluso en sectores muy intelectuales, el interés cultural por el Arquetipo del Cristo en su dimensión de "Resurrección" Paulina. Elemento muy valioso que, en su momento, nos permitirá re-encontrar nuestras verdaderas raíces tradicionales Occidentales y confrontarlas con la tradición Oriental, que refleja un Lucifer ya agostado y carente de valor para el presente, y también contrapesar las influencias significativas pero considerablemente dañadas por los Asuras, de Ahrimán en Occidente. Un testimonio de este resurgimiento del Cristo se halla muy patente, por ejemplo, en el mismo caso de Castañeda, que en sus últimos años se ha dedicado a estudiar la Mística y la Hermenéutica Occidentales, para encontrar referencias aplicables a sus teorías y métodos de iniciación Chamánica Ahrimánica.

Uno de los aspectos que debemos tener particularmente en cuenta en esta "Resurrección" de Cristo en el Mundo Etérico, es el de la Nueva Ciencia a la que aludía Steiner como de importancia trascendental para el futuro de la humanidad. Es imprescindible que de almas adecuadamente preparadas, y haciendo un uso correcto del legado ideológico y cosmológico de Steiner, se establezcan las bases de una nueva ciencia y una nueva tecnología, que puedan hacer frente, como una alternativa radical y vitalizadora, a las energías anti-vitales desencadenadas por el Demonio Solar sobre nuestra realidad material, mediante la así llamada Ciencia Moderna.

Un conocimiento riguroso y moral de las leyes que rigen el mundo Etérico y el fluir de sus energías, es indispensable para el futuro humano, y únicamente en nuestras manos se halla el que se convierta en una realidad operativa al servicio de la humanidad y del Plan de Evolución del Cristo.

1 "El Conflicto De Fin De Siglo. Comentarios y revisión crítica de algunos aspectos de ia obra de Sergei O. ProkofieíT: "The Spiritual Origins of Eastern Europe and the Future Mysteries of the Holy Grail". Pedro A. Quiñones Vesperinas. Agosto de 1995, y "Algunas peculiaridades del desarrollo oculto. Parte II. Estrategias Psicoéticas para un vivir equilibrado en el cambio de siglo". Pedro A Quiñones Vesperinas. 15 de Noviembre de 1996.

Pedro Quiñones Vesperinas

Visite: